jueves, 14 de febrero de 2013

¿Y este blog? ¿A cuento de qué?

Mucha gente hace blogs. Es sencillo (bueno, eso dicen) y está al alcance de cualquiera. Hay blogs más populares, pero otros pasan totalmente desapercibidos. ¿Qué tiene de especial Hora de Fisioterapia? Pues que es un e-portafolio que va a servir para evaluar mi trabajo en la asignatura Intervención de Fisioterapia en la Comunidad y Gestión en Fisioterapia. ¿Eing? ¿Cómo? ¿Me lo puedes repetir, por favor?


Empecemos por el principio. Mi nombre es Beatriz López y soy alumna de 3º de Fisioterapia de la Universidad de Sevilla. Dentro de poco más de un año estaré graduada (con suerte) y a punto de entrar en el mercado laboral. Ahora bien, ¿qué hace un fisioterapeuta recién graduado para buscar trabajo? ¿Cómo se entra en la bolsa del SAS? ¿El hospital y la clínica privada son mis únicas opciones de trabajo? Y si quiero montar una clínica, ¿cómo lo hago? ¿Se parece a construir una casa en Los Sims? ¿Importa el espacio? O vayamos más allá, ¿se trabaja en España igual que en otros países?




Estas preguntas no parecen importantes hasta que te das cuenta de que estás a punto de dar el salto al mundo laboral. Por suerte, en tercero de Grado existe la asignatura de Intervención de Fisioterapia en la Comunidad y Gestión en Fisioterapia. No se trata de una asignatura en la que vayamos a aprender tratamientos específicos de Fisioterapia para las distintas patologías; para eso están el resto de asignaturas de nuestra carrera. En Comunitaria (para abreviar el nombre) se repasan unos aspectos, en mi opinión, vitales para la práctica profesional.




Especialmente en estos tiempos de crisis económica es importante tener muy claras las estrategias para conseguir empleo de acuerdo con nuestras posibilidades. Si no tengo dinero suficiente para montar mi propia clínica, quizás tenga que probar suerte en otro país europeo pero dudo que eso sea tan sencillo como viajar a Alemania y echar curriculums en las clínicas de Fisioterapia que encuentre mientras camino por las calles; probablemente necesitaré tener un nivel de alemán concreto, y muy probablemente necesitaré completar una serie de trámites administrativos.




Si decido quedarme en mi país, tendré que enterarme muy bien de cómo se entra en la bolsa de trabajo del SAS (o de cualquier otra comunidad autónoma) además de los cursos y actividades que me permiten ganar puntos para facilitar esa búsqueda de trabajo.




Incluso en una situación más ideal, como pudiera ser contar con el dinero suficiente como para montar mi propia clínica, hay que pensar en muchos aspectos: el tamaño del local, su localización, los accesos (ya que los pacientes de Fisioterapia se caracterizan por sus dificultades funcionales), la relación entre mi idea de clínica y el presupuesto con el que cuento...Sin olvidar nunca la legislación, algo que no solemos conocer pero que supone una de las barreras principales a la hora de crear y gestionar nuestra clínica. Las leyes hay que cumplirlas, aunque algunas nos puedan resultar cuestionables, y si no las cumplimos tenemos que despedirnos de nuestro proyecto.




Estas eran las ideas generales con las que yo suponía que me iba a encontrar en Comunitaria. Pero esta asignatura va más allá. Gracias a las primeras clases teóricas de esta semana he descubierto un ámbito de la Fisioterapia en el que no siempre nos paramos a pensar: la promoción de la salud. En cuanto comenzamos la carrera acuden a nosotros los familiares, amigos y conocidos con preguntas relacionadas con nuestra carrera: me duele el cuello, me molesta al andar, se me agarrotan las manos, me impide dormir bien...Cuando nos hacen estas consultas el objetivo suele ser que les hagamos diagnóstico y tratamiento, es decir, “¿De qué puede ser esto?” y “¿No me puedes hacer algo para quitármelo?”. Como estudiantes de Fisioterapia nos sentimos muy satisfechos cuando conocemos el tratamiento para una patología concreta y nos encanta ponerlo en práctica para demostrar cuánto sabemos. Pero a veces eso no es lo mejor para el paciente. La solución para una constante contractura de trapecio no es masajear el músculo, sino enseñarle al paciente que tiene que sentarse derecho cuando usa el ordenador para no sobrecargar la musculatura. Es un claro ejemplo del principio de la navaja de Occam: “La explicación más sencilla suele ser la correcta”. Extrapolándolo a la Fisioterapia, podemos decir que el tratamiento más sencillo y efectivo es la promoción de la salud. Si aprendemos a vivir con una buena salud, no necesitaremos llegar a la prevención o al tratamiento (aunque claro, eso nos quitaría una parte importante del trabajo, jeje). Tengo mucho interés en conocer más detalles sobre lo que la Fisioterapia puede aportar a la promoción de la salud.




Con este blog, Hora de Fisioterapia, vais a tener acceso mi trabajo en las prácticas de Comunitaria. El blog hace las veces de portafolio electrónico (o e-portafolio, como lo nombrábamos al comienzo de esta entrada), sustituyendo al tradicional portafolio de papel. La idea de los profesores es, por un lado, realizar un seguimiento de nuestro trabajo, y por otro lado que estos contenidos no se pierdan en el olvido, sino que queden abiertos al público para todo aquel que desee saber un poco más acerca de la Fisioterapia. Y quién sabe, podría ser el comienzo de la promoción de nuestra futura carrera profesional. Por mi parte, mientras algún navegante de Internet aprenda en Hora de Fisioterapia algo que antes no sabía, me daré por satisfecha.

Sin más preámbulos, comencemos el recorrido. Al fin y al cabo, no es hora de dormirse en los laureles. ;)




No hay comentarios:

Publicar un comentario